Nevermore

Qué carajos.

“Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano”

—   Eduardo Galeano (via mneiae)

(Source: jeendorphine, via mneiae)

“Qué feo eso de que le digan a uno la verdad, sobre todo si se trata de una de esas verdades que uno ha evitado decirse aun en los soliloquios matinales, cuando recién se despierta y murmura pavadas amargas, profundamente antipáticas, cargadas de autorrencor, a las que es necesario disipar antes de despertarse por completo y ponerse la máscara que, en el resto del día, verán los otros y verá de los otros.”

—   Mario Benedetti (La tregua)

(Source: viejaculturafrita, via mneiae)

“Entre los detalles que quiero verificar está el tono de su voz, los matices de su voz, desde la extrema sinceridad hasta el ingenuo disimulo; está su cuerpo, al que virtualmente no vi, pero pude descubrir, porque preferí pagar deliberadamente ese precio con tal de sentir que se aflojaba la tensión, que sus nervios cedían la plaza de los sentidos; preferí que la oscuridad fuera realmente impenetrable, a prueba de toda rendija iluminada, con tal de que sus estremecimientos de vergüenza, de miedo, qué sé yo, se cambiaran paulatinamente, en otros estremecimientos, más tibios, más normales, más propios de la entrega.”

—   Mario Benedetti (La tregua)

(Source: viejaculturafrita, via mneiae)

“La vida es muchas cosas (trabajo, dinero, suerte, amistad, salud, complicaciones), pero nadie va a negarme que cuando pensamos en esa palabra Vida, cuando decimos, por ejemplo, “que nos aferramos a la vida”, la estamos asimilando a otra palabra más concreta, más atractiva, más seguramente importante: la estamos asimilando al Placer. Pienso en el placer (cualquier forma de placer) y estoy seguro de que eso es vida.”

—   Mario Benedetti (La tregua)

(Source: viejaculturafrita, via mneiae)

“Se levantó, se recostó en la pared, y me preguntó con un tonito que quería ser simpático, pero que en realidad era notoriamente inhibido: “¿Puedo pedirte un primer favor?”. “Podés”, respondí, y ya tenía mis temores. “¿Dejás que me vaya, así sin otra cosa? Hoy, sólo por hoy. Te prometo que mañana todo irá bien.” Me sentí desilusionado, imbécil, comprensivo. “Claro que te dejo. No faltaba más.” Pero faltaba. Cómo no que faltaba.”

—   Mario Benedetti (La tregua)

(Source: viejaculturafrita, via mneiae)

Canje

mneiae:

Es importante hacerlo. Quiero que me relates tu último optimismo, yo te ofrezco mi última confianza. Aunque sea un trueque mínimo debemos cotejarno. Estás, sola estoy solo. Por algo somos prójimos. La soledad también puede ser una llama.

Mario Benedetti

(Source: tintablanca)

x-three:

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(Source: lovelycontusions)

soledadurbana:

No nos amamos igual, no, por supuesto que no. A ti te encantan mis ojos, a mí me gusta la manera en que me miras, cuando te pones a un centímetro de mí y me observas como si fuese la pista que falta para resolver tu crimen. Y tú crimen soy yo, que tantas veces morí por culpa tuya. Luego me dices “te quiero” y revivo, me estrujas, me protejes, me enciendes, me acaricias, me pides perdón y me matas de nuevo. Somos una cadena infinita de desastres. Juras, por cualquier cosa, que amas escucharme hablar, cuando en realidad siempre te grito en silencio. Y cada vez que no entiendes un dolor hijo de puta me da en el corazón, pero el corazón no hace más que bombear sangre, entonces me da en la mente. Así, tan tonto como suena, me dueles en la mente, que es en donde más te pienso. Pero no te pienso mío y entonces lo mejor es dejar de pensarte. Te bloqueo y me encierro en un mundo en donde el amor no existe. Ya sólo es la lluvia, el bossa nova, el recuerdo de tu boca y cien cartas que están llenas de mentiras, de los meses que vivimos agrandado soledades. No nos amamos igual, no, por supuesto que no. Tú dices que si me voy una parte de ti muere, yo digo que si te vas, una parte de mí te vive más que nunca. Estamos enterados, siempre lo hemos sabido, nos conocimos por algo, y ese algo es jodernos queriendo. Yo ya había tocado fondo antes de que tú llegaras, pero apareciste con una cuerda en las manos, con la que prometiste que me sacarías de ahí. Y terminaste ahorcado tocando fondo conmigo. Amar o morir. Nos amamos tanto que nos matamos juntos. Pero no, nunca nos amamos de la misma manera. Tu te enamoraste de mis ojos, de mi voz, de mi concepto. Y yo de tu mirada, de tus verdades, de ti. Ahora sólo estamos en proceso del adiós.